Todo lo hizo hermoso en su tiempo.

"El tiempo de Dios es perfecto". Seguramente has escuchado esta expresión. Y seguramente la has escuchado tantas veces que más que una verdad en tu corazón (que probablemente sabes) lo tomas para decirlo no como burla sino como "cliché" después que alguien hace un comentario chistoso. (no me juzgues, ¡se que tu también lo has hecho!). Lo chistoso de esto es que aunque lo podemos utilizar como un "cliché" más...sabemos que no es un cliché más. Dentro de nosotras sabemos que es verdad y que nos molesta a veces, si somos sinceras.


Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

Eclesiastés 3:1


Esto significa que muchas de las cosas que quiero que sucedan en mi vida tienen que esperar. ¡Qué difícil! A nadie nos gusta esperar; queremos que sea : 1. A nuestra manera y 2. Para cuando nosotras lo habíamos planeado o pensado. (o sea, ya y ahorita :) )


Cuando estamos en algún tiempo de espera de algo, especialmente aquellos periodos muy largos pueden volverse amargos, pero también pueden llegar a amargarnos. Nos hace pensar que somos las únicas pasando por eso, que nadie nos entiende y que todo es muy injusto.


Al leer las diferentes historias de vida de los personajes en la Biblia me doy cuenta que no soy la única. Siempre está este constante en cada historia de espera: Dios siempre obra, responde y lo vuelve a hacer. Ah, pero también hay otro constante. Siempre lo hace de la manera más difícil, menos pensada, más ridícula y complicada posible... su manera favorita: Lo imposible.


El no es tu "dios básico", (espero que entiendan la referencia...) jajaja. El no es como cualquier otro. El es Dios impredecible, diferente y no hay otro como ÉL. ¿Por qué siempre esperamos que haga las cosas a nuestra manera humana?


A lo que voy con todo esto es que Dios siempre es detallista y cuando el está planeando algo en nuestra vida, muchas veces parecerá que no le importa nuestro cumpleaños y no nos hará fiesta ni nos regalará nada... pero en realidad ¡está planeando toda una fiesta sorpresa! No pierdas la expectativa... por mucho que la realidad esté gritándote lo contrario. Tu corazón y mi corazón necesitan desesperadamente esperanza y una que sea como un ancla fuerte. Y esa ancla es Jesús en nosotras.


Te recuerdo: Sí, si será hermoso en Su tiempo. Sigue confiando, sigue esperando y sigue teniendo expectativa, si tienes que rendir tus propias expectativas o ideas que tal vez tu misma añadiste, ¡hazlo! Su manera es siempre más hermosa.


Decidir esperar en Dios es confiar en el carácter de Él.

Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.

Eclesiastés 3:11


¿Por qué te abates, oh alma mía,

Y por qué te turbas dentro de mí?

Espera en Dios; porque aún he de alabarle,

Salvación mía y Dios mío.

Salmo 42:11



Fotografía Valeriia Miller from Pexels.

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